El seguro de decesos es un tipo de póliza de protección que cubre los gastos que se derivan del fallecimiento del asegurado. En concreto, hasta el límite del capital asegurado. Sus coberturas habituales son relativas al servicio de tanatorio, al servicio de transporte de coche fúnebre y al resto de servicios funerarios. Aunque suele confundirse con el seguro de vida, porque este en ocasiones también incluye estas coberturas, se trata de dos seguros completamente diferentes. Acompáñanos para enterarte bien.

Coberturas de un seguro de decesos

Como ya vimos en nuestros posts sobre los seguros de salud o sobre los seguros médicos para perros, no existen dos seguros únicos. En realidad, para cada variedad hay una gran cantidad de alternativas diferentes en el mercado. Y el caso de los seguros de decesos no es una excepción. Así, podrás encontrar ahí afuera una variedad inmensa de estas pólizas, cada una de ellas con una serie de condiciones, coberturas y cláusulas. El quid de la cuestión es dar con el adecuado para tus intereses.

No obstante, existen una serie de coberturas del seguro de decesos bastante habituales. Entre ellas, están las coberturas de los servicios de tanatorio, de la adquisición del féretro, de la redacción y publicación de la esquela, del transporte en el coche fúnebre y, finalmente, del entierro o la incineración, según se opte por un procedimiento u otro. En cualquier caso, los seguros de decesos no cubren necesariamente todo, sino que lo hacen hasta el límite del capital asegurado. Es muy distinto.

Coberturas de un seguro de decesos

Qué pasa si no tienes un seguro de decesos

La respuesta a esta pregunta es muy sencilla: si no tengo un seguro de decesos serán mis herederos quienes tengan que hacer frente a todos los gastos derivados de la defunción. E incluso en los casos más económicos y menos lujosos, el coste puede ser muy elevado. Para que te hagas una idea, el precio medio de un sepelio a día de hoy en España se encuentra en los 3.500 euros. Una cantidad difícil de asumir en ocasiones. Con un seguro de decesos todo estará bien. Todo será algo menos duro.

¿Es lo mismo que un seguro de vida?

Esto ya lo adelantábamos antes y la respuesta es que no. La finalidad principal del seguro de vida es aportar a los beneficiarios, en caso de muerte del asegurado, un determinado capital de indemnización. Sin duda una manera muy inteligente de proteger a tu familia. Así podrás asegurarte de que no están desprovistos en caso de que algo malo te pasara. Por su parte, el seguro decesos está enfocado en los gastos del sepelio. Tal y como puedes ver, el seguro de vida y el seguro de decesos son compatibles.

Que pasa si no tienes un seguro de decesos

Cuánto suele costar

Ahora que ya conoces el precio medio de un sepelio, debes conocer el precio del seguro de decesos medio. Y así podrás tomar una decisión acerca de si te conviene o no contratarlo, aunque la realidad es que suele ser bastante conveniente en casi todos los casos. En concreto, y de media, el precio del seguro de decesos ronda los 118 euros anuales. Es decir, menos de diez euros al mes. Por eso es un seguro que merece la pena. Esta diferencia entre pago y beneficio es muy productiva.

Empresas que ofrecen este tipo de seguro

Puesto que existen muchas empresas de seguro de decesos, es necesario realizar una selección adecuada. El procedimiento es sencillo y al mismo tiempo complicado: consiste en analizar en profundidad tu situación y tus circunstancias concretas para determinar qué te conviene más y, posteriormente, hallarlo ahí afuera. Es la única manera de contratar el seguro de decesos idóneo para ti.

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